Ya estamos
en Septiembre. La rutina vuelve a nosotros después de unas “vacaciones” llenas
de preocupaciones sobre cómo será la vuelta del día a día. Este mes siempre ha
sido un mes difícil, no sólo en el aspecto anímico sino, sobre todo,
económicamente. Los padres empiezan a hacer cálculos sobre cuánto les van a
costar este año los libros y el nuevo material escolar al que ya le han
aplicado el nuevo IVA, el 21% concretamente, el más alto, el que que se aplica
a los artículos de lujo, y es que el PP se ha esforzado mucho este año en
hacernos ver que estudiar es un lujo en este país.
La subida
del IVA que propone el gobierno pretende ahorrar 250 millones de euros, pero
esta drástica medida afecta especialmente a dos de los pilares más básicos que
tenemos, uno es la educación y el otro es la cultura. Dos pilares que deberían
ser intocables, sobre todo cuando hay otras soluciones viables, como planteó
Rubalcaba hace unas semanas. Este ahorro podría solventarse si, por ejemplo, se
gravasen los grandes premios de la Lotería Nacional y se aplicasen deducciones
del IRPF.
Los
recortes en educación que ha implantado el PP ya se están palpando con el
comienzo del nuevo curso: han encarecido el precio de las matrículas, han
reducido el número y cuantía de las becas y endurecido los requisitos para
obtener las mismas, han reducido la plantilla de profesores y han subido el
tipo de interés en el material escolar del 4% (IVA para artículos de necesidad
básica) al 21% (IVA para artículos de lujo).
En cuanto a
la cultura, este aumento ha sido del 8% (tipo reducido) al 21%. Esta subida de
IVA afecta a los cines, teatros, conciertos, espectáculos, libros, etc. Sectores a los que cada vez es más difícil
acceder por su elevado precio y que en la
mayoría de ocasiones se ven afectados por las descargas en Internet. Para una
familia de clase media en España, ir al cine, al teatro o asistir a cualquiera
de esas actividades culturales es un prácticamente un lujo. Por lo tanto, las
consecuencias de este ataque a la cultura son más que previsibles. Entre otras,
cada vez habrá menos espectadores, lo que llevará a un crecimiento del número
de descargas ilegales, al cierre de algunas salas (principalmente las pequeñas)
y a una bajada de producciones cinematográficas y teatrales dejando fuera,
sobre todo, a los nuevos talentos que se intentan abrir paso en la industria
sin disponer de recursos.
Como hemos
dicho antes, los libros también entran en este grupo que ha aumentado su IVA en
13 puntos, tanto los de formato impreso como electrónico, la única excepción
son los libros de texto para las clases. Siempre se ha dicho que la lectura es
un placer y es cierto, pero no hay que confundir o mezclar placer con lujo.
Leer no es un lujo, es una necesidad. Los libros son necesarios para ayudarnos
a crecer, formarnos y desarrollar nuestra personalidad e imaginación.
En lugar de
fomentar la cultura, le ponen barreras porque la cultura en información y la
información es poder, y si el pueblo tiene poder, no es manejable. Este
gobierno no quiere ciudadanos, quiere marionetas que dancen al son que ellos
dictan, porque cuanto más culto sea el pueblo, menos posibilidades tienen de
que se convierta en la sociedad retrógrada que buscan, que siempre han buscado,
porque ellos no evolucionan nunca.
Por eso
desde Joves Socialistes de l'Horta Nord denunciamos y seguiremos
denunciando estos abusos, luchamos y seguiremos luchando por nuestros derechos,
hacemos y seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano para mejorar la
situación en la que todos vivimos, porque sabemos que hay alternativas y
todavía estamos a tiempo de cambiar las cosas si nos unimos todos.
Secretaria
Acción Cultural Horta Nord
Magnífico artículo. Endavant!
ResponEliminaJuan C. Fulgencio (moncada)
¡No hay derecho! Alternativas hay de sobra. La pregunta es: ¿No se llevan a cabo alternativas porque esto viene de verdad impuesto desde fuera o porque, y aun más preocupante, la derecha es tan inútil que no sabe qué más hacer?
ResponEliminaQue desde fuera nos exigen que seamos coherentes en nuestros gastos tiene hasta sentido, pero de ahí a que también nos digan qué es lo que hay que hacer no me lo creo.
La respuesta: Nos están aplicando ideología de derechas en estado puro... ¡y vamos a pelear contra eso!
¡Ánimo chavales!
Muchas gracias por vuestros comentarios y vuestros ánimos, compañeros. Continuarem avançant!
ResponEliminaEstoy de acuerdo con todas las observaciones que hacer, Arantxa, pero esta dicatudura económica que nos han impuesto sin que hagamos nada por evitarlo, no hará nada sino aumentar y convertirnos en más y más pobres. Y les dará igual, igual que a nosotros que estamos cansados y aplastados por el miedo de hacer algo, porque en el fondo sabemos (o nos han hecho creer que así es) que todo será inútil, que el malo de la peli siempre gana, que dinero llama a dinero y que el pobre, donde debe estar, es trabajando sin pensar. No quiero sonar tan pesimista, pero tengo mis dudas de que podamos hacer nada realmente útil. Somos demasiados los que estamos adormilados y creyéndonoslo.
ResponEliminaAnabel, entiendo tu pesimismo, pero es precisamente eso lo que tenemos que evitar. Siendo pesimistas no conseguimos nada, luchando todos juntos podemos lograr grandes cosas. Si la gente está adormilada, habrá que despertarla, porque si seguimos dormidos seguirán haciendo con nosotros lo que les dé la gana.
EliminaAún así, que sepas que me ha gustado mucho que hayas comentado. ¡Gracias!
Muy bueno Arantxa, me ha encantado. Sencillo y directo, perfecto para que las personas se den cuenta de lo que realmente está pasando. Un saludazo desde Málaga, keep it going!!
ResponEliminaVíctor Z.
Me alegro de que te haya gustado Víctor! Muchas gracias por comentar y por los ánimos. Saludos desde Valencia!
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